¿Por qué tengo la cara roja? Causas del enrojecimiento facial
El enrojecimiento facial puede deberse a diversos factores ambientales y biológicos. Aquí te indicamos algunas de las causas más comunes que pueden hacer que nuestra piel se enrojezca:

Genética: Algunas personas presentan una predisposición natural a las rojeces faciales. Nuestros tonos de piel están formados por una serie de coloraciones y pigmentaciones diferentes, y hay personas cuya piel presenta tonos rojizos prominentes. Si tu piel presenta enrojecimiento con regularidad, es probable que sea más roja que las demás por naturaleza.
Piel seca y sensible: Las pieles secas y sensibles son más propensas a sufrir enrojecimiento facial debido a su predisposición a la irritación cutánea. Las pieles secas pueden picar e irritarse, lo que puede provocar el enrojecimiento del rostro, y las pieles sensibles se inflaman fácilmente y a menudo experimentan rojeces de mayor intensidad.
Alergias: Las reacciones alérgicas pueden hacer que la piel de la cara se vuelva roja. Las reacciones alérgicas pueden producirse como respuesta al consumo de determinados alimentos o a la aplicación de productos para el cuidado de la piel con ingredientes a los que puedes tenerles alergia. Cuando el enrojecimiento se debe a una alergia, se nota porque la piel suele hincharse e inflamarse.
Respuesta emocional: El enrojecimiento facial puede ser una respuesta física a emociones como la angustia, la vergüenza, la ira y la ansiedad. Este tipo de rojeces se desencadena por nuestra respuesta corporal natural a las situaciones cotidianas y suele remitir una vez pasado el momento.
Temperatura corporal: El clima cálido, la calefacción, las comidas picantes y el ejercicio intenso pueden desencadenar nuestra respuesta inflamatoria y provocar la aparición de enrojecimiento en la piel del rostro. El enrojecimiento provocado por el calor excesivo puede ir desde un sutil rubor rosado hasta un sarpullido irritante, dependiendo de la temperatura y de la sensibilidad al calor.
Menopausia: Durante la menopausia, muchas personas sufren sofocos que pueden provocar enrojecimiento en el rostro. Estos sofocos son consecuencia de desequilibrios hormonales que hacen que los vasos sanguíneos de la piel se dilaten y se enrojezcan.
Exposición al sol y quemaduras solares: La exposición a los dañinos rayos UV puede dañar las venas de la piel, dando lugar a lo que se conoce como várices o arañitas vasculares. Estas pequeñas venas rotas se encuentran muy cerca de la superficie de la piel y se ven como líneas rojas en el rostro.
Alcohol: A algunas personas, el consumo de alcohol les provoca un enrojecimiento facial y de las mejillas. Estas reacciones suelen producirse cuando el organismo tiene problemas para digerir el alcohol, lo que hace que el rostro luzca rosado.
Afecciones cutáneas: Si tienes afecciones como eccema y rosácea, tendrás mucha más propensión a presentar enrojecimiento facial. Las afecciones cutáneas de este tipo implican sequedad, irritación e inflamación, y todo ello puede contribuir a la aparición de rojeces en el rostro.
Manchas y acné: Los brotes y las crisis de acné desencadenan la respuesta inflamatoria de la piel, que hace que algunas zonas del rostro se enrojezcan y se llenen de manchas. Pellizcar y apretar los granos puede irritar la piel y aumentar y prolongar el enrojecimiento facial asociado al acné.